Si yo te digo:
Si quieres mejorar el SEO de tus fotografías para que posicionen en los primeros resultados de búsqueda en Google, necesitas optimizar sus dimensiones para la web.
Me juego lo que quieras a que éstas son las primeras preguntas que aparecen en tu cabeza:
¿Por qué?
¿Y cuál es ese tamaño ideal?
Aquí tienes tus respuestas:
¿Por qué?
Como fotógrafo profesional:
- Tienes una cámara de calidad, que te aporta resolución suficiente para imprimir cada captura que realizas.
- Trabajas sobre ficheros RAW.
- Acabas con un JPG final a resolución completa, listo para su impresión. A veces su peso supera los 10MB.
Como negocio online:
- Cada página de tu web debe tener una velocidad de carga rápida.
Esto te ayudará a posicionar en Google y mejorará la experiencia de usuario. Además, no todo el mundo tiene una buena conexión a internet. Con cada segundo extra que tarde en cargar tu web, más clientes potenciales perderás. - Las imágenes no están destinadas a imprimirse…
- … aunque necesitas que se visualicen correctamente, sin “píxelarse”, haciendo así justicia a tu esfuerzo y trabajo.
Conclusión:
No puedes cargar tus fotografías, tal cual están, en la web.
¿Convencido? Bien, pues vamos con la segunda pregunta.
¿Cuál es el tamaño ideal?
El reto es encontrar el equilibrio entre la calidad de la imagen y su peso.
Es decir, debes reducir la dimensión del fichero original pero conservar un mínimo de calidad.
Simplificando, los parámetros ideales de una página web son:
- Tamaño total de la página: < 1MB
- Tiempo de carga: < 3 segundos
Hay muchas otras variables a tener en cuenta. Sin embargo, si tu web cumple estos requisitos, vas por buen camino.
Entonces, ¿cómo ‘adelgazar’ de forma ‘saludable’ una foto para la web?
- Redimensiona.
- Comprime.
Y ahora, ¡a ponerlo en práctica!
Redimensionar una imagen
La resolución de las pantallas es el factor determinante para elegir la dimensión de tus fotografías.
Hasta hace muy poco, las imágenes se escalaban para que tuvieran 1024px de ancho. Pero la resolución de las pantallas ha ido incrementando durante los últimos años.
Como puedes ver en el gráfico, la resolución 1378×768 sigue siendo la preferida, aunque los monitores Full HD (1920x1080px) son cada vez más habituales.

Atendiendo a estos datos:
- El máximo de ancho que te recomiendo es de 2048px.
Ésta medida es perfecta si quieres que tus fotografías ocupen toda la pantalla. Sin embargo, no todas necesitan tener esta dimensión. - 1024px sigue siendo una medida muy interesante para imágenes que no vayan a estar ampliadas por completo.
La ventaja de este tamaño es que ofrece una buena calidad con un peso de fichero reducido.
Tampoco pierdas de vista que:
La navegación móvil, en dispositivos de menor resolución, conforma más del 50% del total del tráfico en internet.
Conclusión:
¿Tienes fotografías de 16Mpx o 24Mpx (4000 o 5000 píxeles de ancho)?
Ya sabes lo que tienes que hacer para colgarlas en tu web.
¡A redimensionar! Máximo 2048px, mejor 1024px.
Comprimir una imagen
El grado exacto de compresión depende de cada fotografía.
¿Ya está?
¡Tranquilo!, no lo voy a dejar ahí.
Existen multitud de factores a tener en cuenta para dar con el número de compresión exacto.
Calcular este valor es complicado, pero imprescindible para un fotógrafo profesional. Así que, en el próximo artículo, te explicaré con todo lujo de detalles lo que debes saber sobre compresión de fotografías.
Por lo tanto, ¡permanece atento a la web! Te lo aseguro, esto te interesa. Si lo prefieres, apúntate a la newsletter y yo mismo te avisaré cuando publique la guía definitiva para aprender a comprimir tus imágenes.
Para que hoy no te vayas sin nada, aquí va un consejo muy general:
Cuando exportas en JPG desde programas como Photoshop y Lightroom, te recomiendo elegir una calidad final del 60-80%, es decir, una compresión del 20-40%.
El contexto
O lo que es lo mismo,
¿Dónde vas a colocar tu imagen?
- Si vas a utilizar una fotografía a pantalla completa en tu página de inicio, asegúrate de que tenga un tamaño suficiente para que se vea bien en cualquier pantalla.
Por ejemplo, si la página no tiene grandes elementos adiciones, la imagen puede pesar hasta 400KB. De esta forma, conseguirás mantener el total por debajo de 1MB. - Cuando tu objetivo es mostrar muchas fotografías en una misma página, necesitarás reducir bastante su peso.
Recuerda, el total no debe superar 1MB. - Es más, si vas a mostrar las fotografías en una entrada de blog con 800px de anchura, escalarlas a esa dimensión será suficiente.
Conclusión
Tus problemas:
No puedes subir a tu web una fotografía original, ya que tardaría demasiado en cargar.
Pero tampoco te puedes pasar con la compresión, si quieres evitar una mala resolución en tu imagen.
Solución: Encuentra el equilibrio
En términos generales, el peso ideal de tus fotografías está por debajo de los 200KB.
Cómo conseguirlo:
Redimensiona tus fotografías a un máximo 2048px de ancho (o 1024px).
Comprime la imagen, conservando un 60-80% de calidad.

Por supuesto, éstos son parámetros orientativos.
Dependiendo de la situación, es posible que necesites una mayor resolución. O quizás te veas forzado a incrementar el peso para que la foto se vea con el detalle que deseas. Sea como sea, trata de no alejarte demasiado de los valores recomendados aquí.
¿Quieres conocer las mejores técnicas para poner en práctica estos consejos?
Estás de suerte.
Te he preparado una guía con todos los trucos y herramientas para que tus fotografías enamoren a Google.
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